Ramón J. Sender

La aventura equinoccial de Lope de Aguirre

Edición: Alfonso Castán

Ilustración: Alberto Gamón

En septiembre de 1560, una expedición promovida por el virrey del Perú, Andrés Hurtado de Mendoza, partió en varias embarcaciones de un campamento instalado a orillas del río Huallaga, un afluente del Marañón. Su objetivo era encontrar el legendario país de El Dorado. La expedición estaba formada por trescientos españoles, algunas decenas de esclavos negros y quinientos indios, y la comandaba Pedro de Ursúa. Entre los capitanes se encontraba Lope de Aguirre, que llevaba desde los veinte años en el Nuevo Mundo y para entonces era un soldado curtido en muchas batallas. Al cabo de unos meses de navegación, el descontento empezó a reinar entre los expedicionarios por las muchas dificultades a las que debían enfrentarse. Lope de Aguirre supo aprovechar ese descontento para instigar un levantamiento contra Pedro de Ursúa y, posteriormente, contra el sucesor de este en el mando, Fernando de Guzmán. Una vez al frente de la expedición, Lope de Aguirre tomó la determinación de abandonar la búsqueda de El Dorado y dirigirse al Perú para conquistarlo y convertirlo en un reino independiente de la Corona de España.

La expedición a El Dorado y la figura de Lope de Aguirre han servido de inspiración a escritores como Arturo Uslar Pietri, Miguel Otero Silva, Abel Posse y Gonzalo Torrente Ballester, y a cineastas como Werner Herzog y Carlos Saura. Ramón J. Sender se inspiró en su figura para escribir una de sus novelas históricas más renombradas, La aventura equinoccial de Lope de Aguirre, publicada en 1964 en la editorial neoyorquina Las Américas Publishing. La novela destaca no solo por ser una trepidante narración de aventuras, sino también por ofrecer un acabado retrato psicológico de un personaje tan fascinante y complejo como Lope de Aguirre.

Leer más

Sobre el autor

Ramón J. Sender empezó a escribir y a colaborar en prensa a temprana edad, y a los veintitrés años, tras su licenciamiento del Ejército, ingresó en la redacción del diario El Sol como redactor y corrector. En 1936 era uno de los escritores más prestigiosos del momento. En 1938 se trasladó a Francia y en 1939 se embarcó hacia Nueva York. Tras una breve estancia en esta ciudad, marchó a México, donde vivió hasta 1942. Este año se trasladó a los Estados Unidos, país en el que trabajó como profesor de literatura. Falleció el 16 de enero de 1982 en San Diego (California). Sus cenizas se esparcieron sobre el océano Pacífico, a miles de kilómetros de Chalamera, la pequeña localidad de la provincia de Huesca en la que había nacido el 3 de febrero de 1901. Cultivó todos los géneros literarios (novela, poesía, relato, ensayo, teatro, artículo periodístico, memorias), pero es la novela el género al que pertenecen sus creaciones más recordadas. De las más de sesenta que publicó se pueden destacar Imán, El Verbo se hizo sexo (Contraseña, 2022), Siete domingos rojos, Míster Witt en el Cantón (Contraseña, 2020), El lugar de un hombre (Contraseña, 2024), Epitalamio del prieto Trinidad, Crónica del alba (ciclo compuesto por nueve novelas, al que da título la primera de ellas), El rey y la reina, El verdugo afable, Bizancio, Réquiem por un campesino español, La tesis de Nancy, El bandido adolescente (Contraseña, 2014) o Las criaturas saturnianas.